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I always win and I'm always right

Mensaje por Kaelan el Miér Feb 26, 2014 6:12 am



Kaelan
NEKO ▼ CHICO ▼ HOMOSEXUAL ▼ SUKE ▼ 16 AÑOS
APARIENCIA

Sus rasgos faciales están bien definidos, caracterizados por una nariz menuda y recta, ligeramente respingona en la punta y una boca atractiva que acostumbra a mostrarse como una línea severa o una sonrisa maliciosa. Pese a su aspecto juvenil, posee una mirada intensa y firme, con algo de depredadora. Sus ojos, carmesí el derecho y dorado el izquierdo, denotan cierto aire inquisitivo, perspicaz, propios de una persona inquieta y astuta.
De su naturaleza animal tan sólo conserva la heterocromía de los iris y unas pupilas convergentes que regulan la cantidad de luz que llega al ojo, lo que le dota de una muy buena visión nocturna. Lo que más llama la atención de él, dejando a un lado su mirada, es el cabello que acostumbra a lucir corto, de tacto suave y de un tono rojo muy intenso, así como la voz bien modulada que sabe adecuarse a las situaciones y personas con las que ha de tratar.

No es demasiado alto ni robusto, pero su físico se ha ido moldeando a base de deporte y las duras lecciones que la calle le ha enseñado. Tiene bastante elasticidad y sus pies se mueven con la gracia felina de su raza, caminando con pasos seguros reflejo de su confianza en sí mismo. Acostumbra a llevar la cabeza en alto y mirar directo a los ojos de los demás, lo que puede llegar a intimidar a las personalidades inseguras. Toda su presencia está impregnada de algo sombrío y contenido, agravando una apariencia distante y fría.

PERSONALIDAD

Su mente es un laberinto de perversiones difícil de comprender, donde mantiene largas conversaciones con sus demonios internos a pesar de parecer sereno y reflexivo. Su desgastada cordura no entiende de moral más allá de lo que le resulta de provecho, y esa es una máxima que se refleja muy bien en él. No importan las razones, si son puras o maliciosas, el único sentido verdadero de la vida es perdurar, hacerse más fuerte y mejorar, y aquellos que no lo entienden o son demasiado débiles para hacerlo corren el peligro de ser aplastados por los que sí. En su opinión, lo único que de verdad merece la pena de interactuar con el resto son las reacciones que desata llevando una situación a su extremo, adoptando un comportamiento contradictorio para manipular las emociones de los demás hasta obligarles a despojarse de sus máscaras de perfectos ciudadanos, y es posible que al conseguirlo descubra que dicha interacción ya no tiene alicientes para él. A pesar de su malograda moralidad todavía conserva algunos escrúpulos, puesto que se adhiere a rajatabla a su propio código personal que difiere mucho del de la gente corriente. Para él lo más importante es la fortaleza, pero eso aún deja lugar para otras virtudes, si bien no hay que olvidar que ninguna estará nunca por encima de la mencionada.

Como el autócrata que es, está convencido de que sólo él puede hacer bien aquello que se proponga, pues considera que no hay nada absolutamente imposible. La confianza que deposita en los demás es frágil, pero exige a cada segundo hasta la última gota de dedicación, mostrándose poco tolerante con los errores. Pese a la actitud desinteresada que pueda mostrar en algunos momentos, tras esta se oculta una persona calculadora y sutil que mide cada movimiento que realiza. Aunque no consigue empatizar con la mayoría de sentimientos, ha estudiado lo que se esconde tras las motivaciones de los demás para aprender a manipularles, moviendo las cosas a su antojo para ofrecerle a cada uno lo que desea en un determinado momento y así ganarse su confianza con el fin de alcanzar la posición que ambiciona.

Si se introduce en algún grupo no tarda demasiado en hacer estallar las cosas, puesto que se aburre con facilidad y ya tiene casi por necesidad darle un fin violento a sus relaciones, poner a prueba a los demás con su forma antojadiza de ser y sus juegos retorcidos. Normalmente no encuentra a nadie lo suficientemente apropiado como para que se merezca estar a su lado por mucho tiempo, tiende a estropear a la gente que se le acerca y, en realidad, le complace ser un perverso que va corrompiendo todo lo que toca, especialmente si se trata de algo bueno o valioso, algo que haya llegado a importarle.
En su trato con los demás desorienta, ya que puede fingir ser algo agradable al principio, o a intervalos, pero siempre mostrará su peor cara si le dan la oportunidad. Es posesivo, brutalmente honesto cuando lo desea, y adora que las cosas se retuerzan hasta perder su sentido, que se descontrolen sólo por el hecho de sentirlo todo con intensidad y ser consciente de que es algo que él ha provocado.  

Las parejas -o vínculos equivalentes- que tenga podrían conocer su parte más temperamental e intimidante, puesto que cuanto más cercano sea alguien, mayor será su necesidad de dejarle marca. Sus sentimientos contradictorios harán que sea dependiente y controlador, celoso incluso hasta un nivel obsesivo, comportándose de una manera hostil en la que tratará de humillar al contrario o someterlo a base de temor. Hiela la sangre su capacidad para aislarse del sufrimiento ajeno con tal de no sentir culpabilidad.

GUSTOS
▲ Tiene la costumbre, cuando duerme acompañado, de colocarse sobre el otro para usarlo de colchón. Era algo que encontraban adorable cuando sólo era un cachorro, pero ahora que ha crecido resulta bastante incómodo para la otra persona.
▲ El brillo del fuego.
▲ Los caramelos de café. Suele llevar en los bolsillos, y además de gustarle el sabor le llama la atención el ruido que hace el envoltorio.
▲ Es muy activo, por lo que le gustan las actividades al aire libre y practicar deporte.
▲ Prefiere dormir por el día, y durante la noche deambular por las calles sin rumbo fijo.
▲ La expresión de desconcierto en el rostro de alguien.
▲ Las sensaciones intensas, aunque sean desagradables, desgarradoras.
▲ Que cocinen para él, siempre que no lo hagan mal.
▲ Jugar con otros felinos.
▲ Quitarle a la gente objetos de gran valor sentimental.
▲ El color blanco.
▲  Fumar.
▲ En literatura o cine, la Ciencia-ficción, el Terror y la Fantasía.

DISGUSTOS
▲ Fracasar.
▲ Que no se dejen arrastrar a sus juegos.
▲ Le molesta cuando alguien que está en una habitación diferente cierra la puerta.
▲ La debilidad.
▲ La comida insípida.
▲ Que lo dejen demasiado tiempo solo y sin nada con lo que entretenerse.
▲ Las personas con demasiada inseguridad.
▲ Cuando quieren imponerle normas.
▲ Que lo mojen.
▲ Debido a experiencias pasadas no le hacen mucha gracia los vampiros.
▲ Que toquen algo que es suyo o se metan en sus asuntos.
▲ El ladrido constante de los perros.
▲ Que lo acaricien está bien, pero cuando considera que lo están haciendo por mucho tiempo se molesta, llegando a dar un manotazo o un mordisco para demostrar su disconformidad.
▲ Cualquier persona, animal o cosa que compita con él por la atención de alguien.
▲ El sonido de la aspiradora.
HISTORIA

Su historia comienza como la de muchos Pets en esta isla, siendo comprado para llenar un vacío o compensar algún tipo de carencia. Kaelan fue a parar a las manos de un matrimonio incapaz de tener hijos naturales, aunque él ya estaba lo suficientemente crecido como para entender que ellos no eran sus verdaderos padres y que no era igual a los niños humanos que había en su colegio. Porque eso de la integración era una patraña, incluso en Loving Pets; a esos pequeños diablillos les encantaba repetir lo que oían en casa, marcando al que era diferente, aislándolo, sometiéndolo. En esta época es cuando el felino comienza a dar las primeras muestras evidentes de no poseer un carácter fácil, mostrándose violento con el resto de niños, tanto con los abusadores como con los otros que aceptaban ser humillados. Las cosas se pusieron especialmente feas el día que le clavó un punzón en el ojo a un compañero de clase y amenazó a la profesora con unas tijeras, y antes de que pudiera darse cuenta su familia adoptiva le había dado la espalda y él se encontraba de camino a un centro de reeducación para Pets con problemas de comportamiento.
Kaelan tuvo que sufrir varios castigos antes de ser consciente de que debía cambiar su actitud superficial para así poder salir de aquel sitio; a nadie le importaba realmente si los Pets del centro se corregían o no, sólo querían poder llenar los informes con avances para poder quitárselos de encima. Así que aprendió a fingir, a dar lo que se esperaba de él en el momento indicado, a ocultar lo que no deseaban ver. Y con trece años, aparentemente recuperado de todo impedimento para adaptarse a la vida en sociedad, se fue a la casa de su nuevo amo, un profesor de historia que llegó a la isla escapando de un matrimonio acabado en fracaso.

Fueron buenos años. El humano que lo había adoptado lo trataba como a un hermano menor, le apoyaba en sus decisiones y le dejaba cierta libertad, puesto que confiaba en él. Su amo le agradaba, así que trataba de ser complaciente, aunque luego tuviera que buscar otras vías por las que poder experimentar su lado más siniestro. Continuó sus estudios, se apuntó a un par de clubs deportivos y siguió creciendo, sin dar otra imagen que la de un chico normal a su edad. Cerca de cumplir los quince surgió algo inesperado en su vida: su amo había iniciado una relación sentimental con una compañera de trabajo, y aunque no dejó de ser atento con Kaelan, este experimentó unos celos terribles. Y las cosas comenzaron a torcerse.
Los últimos años comportándose como un joven ejemplar le fueron útiles para manipular las apariencias y poner a su amo en contra de la intrusa, dejando a la mujer como a una desquiciada y una neurótica, llegando a autoagredirse para culparla y quitarla de su camino. Su amo lo pasó mal con la ruptura, pero le dio a Kaelan la oportunidad perfecta para hacer que encontrara consuelo entre sus brazos.
Todo habría sido perfecto de no ser por la culpabilidad del hombre. Le tenía mucho afecto a Kaelan, pero ante sus ojos seguía siendo prácticamente un niño y, más que eso, ni siquiera era realmente humano. Comenzó a evitarle, y cuando el chico lo acorraló una noche para tratar de conducir la situación a un plano demasiado íntimo, lo rechazó. Kaelan pasó esa noche sólo en casa, echo un ovillo y con el corazón destrozado por su primer desamor. Los días siguientes fueron raros, pero poco a poco las cosas volvieron a la normalidad, y ambos fingieron que no había sucedido nada entre ellos. Quizá nada habría cambiando de no ser porque una tarde decidió ir a buscar a su amo al trabajo, sólo con intención de suavizar las cosas entre ambos. Menuda sorpresa se llevó al verlo en el aparcamiento tonteando con la madre de uno de sus alumnos, sonriéndole de esa forma tan encantadora que le marcaba los hoyuelos en las mejillas. Se marchó a casa y le esperó con una suculenta cena, preparándolo todo de forma minuciosa y casi mecánica, sorprendido por lo frío y tranquilo que se sentía por dentro. Cenaron y charlaron con normalidad, como si no hubiera visto lo ocurrido aquella tarde. Cuando el humano ya estaba bastante aturdido por el vino lo ayudó a ir hasta la cama y, una vez más, trató de seducirle... Y una vez más, fue rechazado. Pero en esta ocasión tenía preparado bajo la almohada un cuchillo con el que apuñaló a aquel ingrato, aunque no con la suficiente exactitud como para acabar con su vida. El humano logró sacárselo de encima y huyó malherido de la casa. Kaelan esperó pacientemente, pero la policía nunca llegó, y su amo tampoco. De nuevo había sido abandonado.

Desde entonces dejó los estudios, su casa, toda la farsa de ser un buen chico, y se dedicó a hacer negocio por las calles, bien ofreciendo favores en algún callejón o pasando algo de droga. No tiene planes a largo plazo, pero por el momento se contenta con desquitarse con los demás y ver hacia dónde le conducirán sus peligrosos juegos.

EXTRAS

- Fue vendido a los 10 años, al poco de abrirse la isla al público.

-En algunos lados se le conoce por el mote de Akashi, que viene a significar algo como "Rey Rojo".

-Siempre ha destacado en los deportes, especialmente en el basket desde que se se unió al equipo de su instituto.

₪ Nombre original del personaje: Seijūrō Akashi
₪ Anime/manga/videojuego del que proviene el personaje: Kuroko no Basket

.credit Ⓡ nuno


   
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Re: I always win and I'm always right

Mensaje por Invitado el Miér Feb 26, 2014 2:28 pm

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